Se ha completado una estación de repostaje de hidrógeno de última generación en Europa. El sistema soporta múltiples vehículos: turismos, camiones, autobuses. Cuenta con dispensadores de alta presión (350 bar, 700 bar) para tiempos de llenado bajos.
El hidrógeno suministrado es de origen renovable. Se integra una cadena completa: generación, compresión, almacenamiento, dispensación. El diseño considera materiales resistentes a la permeación de hidrógeno y sistemas de sellado especializados. Se emplean tanques criogénicos o de alta presión, según el flujo de vehículo previsto.
El sistema de control gestiona los picos de demanda, asegura presiones constantes y controla el boil-off en almacenamiento. La estación ofrece redundancia en compresores, múltiples surtidores, monitorización digital y conectividad con backend para mantenimiento predictivo.
Desde el punto de vista operativo, facilita la introducción de flotas cero emisiones al asegurar infraestructura robusta y fiable. El proyecto demuestra que la tecnología de repostaje de hidrógeno ya está preparada para escalado industrial.
La ejecución incorpora también normas de seguridad: detección de fugas, sistemas anti-ignición para evitar el fuego de hidrógeno, barreras de contención y protocolos de emergencia. Este tipo de nodo de infraestructura refuerza la cadena valor del hidrógeno como vector para la movilidad sostenible.







