ITM Power lanza Hydropulse para producir hidrógeno verde. El objetivo es no quedarse solo en fabricar electrolizadores. También quiere ser proveedor directo del gas.

Desde 2022, la empresa ha centrado esfuerzos en estandarizar productos y mejorar eficiencia manufacturera. El plan inicial era que los beneficios sirvieran para invertir en activos de gas con vistas a generar ingresos pasivos. Pero surgieron retrasos en el mercado. Apareció una oportunidad de ingreso más inmediato.

Hydropulse entra como respuesta técnica y comercial. Quiere aprovechar demanda creciente de hidrógeno limpio. El modelo prevé integrar producción, logística y posiblemente almacenamiento. Se evaluará la cadena completa: suministro eléctrico renovable, balance de emisiones, eficiencia energética, y costes nivelados.

Para ingenieros, los retos serán: dimensionamiento óptimo del electrolizador, ingeniería de planta, normativa de gas, seguridad operativa y transición energética. También la certificación del hidrógeno verde y la trazabilidad del origen renovable serán clave. Hydropulse puede cambiar la posición de ITM Power. Pasa de proveedor de hardware a actor completo en la cadena de valor del hidrógeno.