Desde la primera subasta de hidrógeno hasta licitaciones consolidadas de este año, el proceso europeo de subastas de hidrógeno verde demuestra varios rasgos distintivos:
Alta demanda sectorial: las licitaciones han sido sistemáticamente sobresuscritas, con una oferta de proyectos muy superior al presupuesto disponible.
Reducción de costes: tanto en adjudicaciones como en estructura de precios, el hidrógeno renovable compite cada vez más con alternativas convencionales.
Liderazgo español: la fuerte participación y adjudicación en España han consolidado al país como uno de los protagonistas del mercado emergente europeo.
Crecimiento del espectro tecnológico: la inclusión de proyectos marítimos y la diversificación de aplicaciones reflejan el avance del hidrógeno más allá de usos industriales tradicionales.
Sin embargo, persisten retos estructurales: la competitividad frente a hidrógeno producido a partir de combustibles fósiles sigue siendo un desafío y la necesidad de desarrollar cadenas de valor completas. Esto incluye desde instalaciones de electrólisis hasta redes de transporte y almacenamiento.
La subasta del Banco Europeo de Hidrógeno
La subasta del Banco Europeo de Hidrógeno recibe más de 130 ofertas provenientes de proyectos de 17 países europeos distintos. Este evento está destinado a la producción de hidrógeno renovable. La realidad ha superado con creces el presupuesto de 800 millones de euros, que está disponible a través del Fondo de Innovación. Dichas ofertas abarcan una capacidad total proyectada de 8,5 gigavatios (GW). Ofrece un objetivo ambicioso, ya que busca generar hasta 8,8 millones de toneladas de hidrógeno renovable en un periodo de diez años.
Los productores de hidrógeno renovable han participado en esta subasta del Banco Europeo de Hidrógeno con el objetivo de recibir una prima fija por cada kilogramo de hidrógeno producido. Esta prima desempeña un papel crucial al cerrar la brecha entre el coste de producción y el precio actualmente aceptado por los compradores para el hidrógeno renovable.
La recepción de fondos está condicionada a la certificación y verificación de la producción de hidrógeno renovable. Los valles del hidrógeno están analizando esta información para lograr una posición ventajosa. Es relevante mencionar que los proyectos seleccionados deberán iniciar la producción de hidrógeno renovable en los cinco años siguientes a la firma del acuerdo de subvención. Estos recibirán el subsidio de prima fija por un período de hasta 10 años.
El mecanismo en la subasta del Banco Europeo de Hidrógeno
La Comisión Europea ha introducido un innovador mecanismo denominado «Subastas como servicio». Este enfoque permite a los Estados miembros aprovechar la plataforma de la Unión Europea (UE) y otorgar financiamiento nacional a proyectos adicionales, todo ello respetando las normativas sobre ayudas estatales. Alemania se ha convertido en el pionero de esta modalidad al destinar 350 millones de euros de su presupuesto nacional para respaldar proyectos de producción de hidrógeno renovable en el país.
La Agencia Ejecutiva Europea para el Clima (CINEA) se encuentra actualmente evaluando la admisibilidad y elegibilidad de las ofertas presentadas en la subasta del Banco Europeo de Hidrógeno. La clasificación de las ofertas se llevará a cabo con base en sus precios. Los resultados se comunicarán a los solicitantes en abril o mayo. Aquellos proyectos seleccionados serán invitados a preparar y firmar acuerdos de subvención, los cuales deberán formalizarse a más tardar en noviembre de 2024.
En paralelo a la evaluación en curso, la Comisión tiene la intención de extraer lecciones aprendidas de esta subasta piloto. Asimismo, se llevará a cabo una consulta con las partes interesadas de la industria sobre el borrador de los términos y condiciones para la segunda subasta de hidrógeno, la cual está prevista para ser lanzada antes de fin de año.
Fuente: CINEA







