Un equipo de la Universidad Estatal de Ohio innovó un método electroquímico que transforma dos residuos industriales (escoria de acero y cenizas de carbón) en hidrógeno verde y calcita de alta pureza, capturando simultáneamente dióxido de carbono de forma permanente. Este enfoque, publicado en ACS Energy Letters, muestra por primera vez la producción de hidrógeno con emisiones negativas utilizando energía de la red convencional. El valor de la calcita como subproducto reduce el coste estimado de producción a menos de 1 dólar por kilogramo.

El proceso combina mineralización electroquímica de CO₂ y electrólisis de agua en un solo reactor. La reacción exotérmica de la captura de CO₂ genera un gradiente de pH inverso que disminuye el voltaje necesario para la electrólisis en 0,39 voltios. En pruebas, el sistema logró un gradiente de pH estable de 4,4, permitiendo electrólisis a 1,30 V con una eficiencia faradaica del 93% para la fijación de carbono. Esto se traduce en un consumo energético neto inferior a 0,5 kWh por kilogramo de CO₂ capturado.

Actualmente, el equipo escala la tecnología para integrarla en siderurgias y plantas de carbón, transformando pasivos ambientales en recursos. Al evitar materiales especializados para captura de carbono, ofrece una vía sostenible y económica para sectores complejos de electrificar. La investigación avisa que el rendimiento comercial requiere validación a mayor escala, aunque los resultados iniciales prometen competitividad frente al hidrógeno fósil.

Neves-Garcia, autor principal, afirma que el enfoque crea energía y valor en lugar de desperdiciar recursos, lo que amplía su potencial transformador. El estudio confirma que la calcita producida cumple con estándares para construcción, agricultura y farmacología, añadiendo versatilidad al modelo de negocio. El trabajo abre camino para utilizar residuos industriales como materias primas en procesos de alta utilidad económica.