El municipio de Garray, Soria, será sede de una planta de hidrógeno renovable. Esta instalación dispondrá de 60 MW de potencia. Se estima una producción anual de 6.363 toneladas. El proyecto, denominado eM Numancia, es promovido por ELYSE EM-Numancia SL. También prevé la fabricación de 33.334 toneladas anuales de metanol verde. Las operaciones se localizarán en el Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA).
Una característica distintiva de este proyecto es su modelo de incentivo financiero. Los 43.904.700 euros de ayuda pública no se limitan a la fase de construcción. El desembolso está condicionado a la producción certificada de hidrógeno renovable. Este mecanismo se extenderá durante los primeros diez años de operación. Se ha fijado una cuantía de 0,69 euros por kilogramo. El soporte económico máximo acumulado asciende a 63.630 toneladas. Paralelamente, DH2 Energy ha propuesto otro proyecto en Soria. Este contempla una planta de hidrógeno de 460 MW con una inversión de 417 millones de euros.
El diseño del proyecto integra la producción de hidrógeno renovable mediante electrólisis. Este hidrógeno será un insumo clave para la síntesis de metanol verde. La planta incorporará un electrolizador alcalino de 60 MW de capacidad. Se prevé que esta capacidad genere 6.363 toneladas de hidrógeno anualmente. La producción estimada de metanol verde alcanzará las 33.334 toneladas anuales. Este bio-combustible y sus derivados se destinarán a cinco sectores industriales específicos. Incluyen las áreas química, maderera, logística y marítima. De este modo, la instalación de Garray se integrará en un ecosistema industrial consumidor.
La energía eléctrica requerida para la electrólisis provendrá exclusivamente de fuentes renovables. Su suministro se asegurará a través de contratos de compra de energía (PPAs) con parques eólicos y fotovoltaicos. Adicionalmente, una instalación solar fotovoltaica se conectará directamente al complejo industrial de Garray.
El esquema de subvención destaca por su particularidad. El incentivo estatal asciende a 0,69 euros por kilogramo de hidrógeno renovable certificado. Así, la subvención recibida se correlaciona con la producción acreditable de la planta. La instalación de Garray tiene un electrolizador de 60 MW. Generará 6.363 toneladas de hidrógeno renovable anualmente. El umbral máximo de incentivo se ha establecido en 63.630 toneladas acumuladas. Este volumen corresponde a los diez primeros años de operación. La entidad promotora accederá a los fondos de manera progresiva. La certificación oficial de la producción es un requisito indispensable.
La resolución administrativa otorga un plazo máximo de 60 meses. Este período se cuenta desde la concesión de la ayuda para el inicio de la producción. Durante la fase de implementación y operación, se mantendrán estrictas obligaciones de control, seguimiento y justificación técnica del proyecto.
El proyecto eM Numancia se integra en el Plan Estatal de Hidrógeno. El IDAE lo seleccionó en agosto pasado para la primera subasta nacional del Banco Europeo del Hidrógeno. La adjudicación de 43,9 millones de euros representa un nuevo componente financiero. Este capital está directamente vinculado a la operatividad de la planta. Una nueva gestión privada asume el control administrativo. Esto facilita el inicio de la explotación comercial de la planta de hidrógeno renovable de Garray.
El desarrollo del hidrógeno renovable es una prioridad para la seguridad energética de España. Las subvenciones para hidrógeno han alcanzado los 3.000 millones de euros. Estos fondos apoyan más de 120 iniciativas en toda España. La estrategia abarca la generación energética. También fomenta el establecimiento de una cadena de valor industrial completa. El plan estratégico detalla la inclusión de equipos esenciales. Estos incluyen electrolizadores y compresores, entre otros componentes industriales. La planta de Garray fusiona electrólisis, energía renovable y síntesis de metanol verde. Esta integración ejemplifica la cadena de valor industrial en una única instalación.






