La industria nuclear global ha marcado un hito significativo en 2025, al registrar una producción eléctrica récord de 2.702 TWh, superando los 2.667 TWh de 2024. Este incremento de 35 TWh no solo establece un nuevo máximo histórico, sino que también consolida una tendencia de recuperación y crecimiento sostenido en la generación nuclear. Según el «World Nuclear Outlook Report 2026» de la World Nuclear Association (WNA), la energía nuclear contribuyó con aproximadamente el 9% de la electricidad mundial durante dicho período.

El impulso principal de este crecimiento provino de Asia, con un desarrollo notable en países como China, India, Japón, Pakistán y Emiratos Árabes Unidos. En contraste, la generación se mantuvo estable en América y África, mientras que Europa occidental y central experimentaron un descenso, principalmente debido al cierre de reactores. Este patrón subraya una reorientación geográfica del epicentro de la expansión nuclear.

Larga vida útil de los reactores nucleares

Un factor crucial en este desempeño récord fue la elevada eficiencia operativa de la flota de reactores existente. En 2025, los reactores nucleares alcanzaron un factor de capacidad promedio del 83,7%, un incremento respecto al 82,9% de 2024. Este indicador técnico, que mide la producción efectiva frente a la capacidad máxima continua, refleja un alto nivel de utilización y fiabilidad. Es especialmente relevante destacar que los reactores con más de 40 años de servicio no muestran un deterioro generalizado en su rendimiento, lo que valida la viabilidad de la extensión de su vida útil como una estrategia eficaz para mantener la generación de bajas emisiones.

Ampliación de la capacidad nuclear mundial

El informe de la WNA proyecta que la capacidad nuclear mundial podría alcanzar los 1.457 GWe para 2050, si se cumplen los objetivos nacionales y los proyectos identificados, superando el compromiso de triplicar la capacidad global para 2050 respaldado por 38 países en la COP28.

En 2025, se inició la construcción de once nuevos reactores (nueve en China, dos en Rusia), se conectaron tres a la red y siete fueron cerrados permanentemente. La capacidad en construcción aumentó a 82 GWe, con 114 GWe planificados y 289 GWe propuestos. Sin embargo, la WNA advierte sobre una brecha significativa: 559 GWe de capacidad adicional necesaria para cumplir los objetivos nacionales aún no están asociados a proyectos concretos. Para alcanzar la meta de triplicar la capacidad, el ritmo de inicio de nuevas construcciones debería multiplicarse por seis hacia mediados de la década de 2030.

El rol estratégico de la extensión de vida útil

La continuidad operativa y la extensión de la vida útil de los reactores existentes se consideran decisivas. Se estima que 401 GWe de la capacidad actual de 423 GWe podrían seguir funcionando en 2050, incluyendo 230 GWe de reactores con entre 60 y 80 años de operación. Esta estrategia no solo garantiza un suministro estable de electricidad de bajas emisiones, sino que también preserva la experiencia operativa, el personal especializado y la capacidad industrial, elementos fundamentales para el desarrollo de nuevos programas nucleares.

Perspectivas futuras

Desde 1970, la generación nuclear ha evitado la emisión de aproximadamente 43.600 millones de toneladas de CO₂ en comparación con centrales de gas, y 97.200 millones de toneladas frente a centrales de carbón.

Sama Bilbao y León, directora general de la WNA, enfatiza la creciente intención de los gobiernos de utilizar la energía nuclear para abordar la seguridad energética, los costes, la competitividad y la reducción de emisiones. Sin embargo, recalca la necesidad de transformar los objetivos políticos en proyectos concretos, estableciendo marcos financieros estables, agilizando procesos regulatorios, fortaleciendo cadenas de suministro, capacitando mano de obra especializada y mejorando la estandarización y ejecución de proyectos. El récord de 2025 es un indicio de que la energía nuclear retoma su posición central en las estrategias energéticas globales, enfrentando el desafío de escalar su despliegue para satisfacer la creciente demanda eléctrica mundial.

Fuente: World Nuclear Association (WNA)