Europa ha decidido que el hidrógeno verde no sea una promesa, sino una industria. En apenas tres años, Bruselas ha pasado del diseño regulatorio a movilizar miles de millones de euros en subastas competitivas que están redefiniendo el mapa energético del continente. De España al Báltico, los proyectos se multiplican, los precios bajan y la carrera por liderar el nuevo combustible estratégico del siglo XXI ya no es una hipótesis: es una realidad industrial en plena ebullición.

Los pasos de la subasta de hidrógeno en Europa

Las subastas de energía son un mecanismo utilizado para la asignación de contratos de suministro de energía a largo plazo. Estas subastas se llevan a cabo para fomentar la competencia y promover la generación de energía renovable. Es una herramienta fiable para garantizar un suministro estable de electricidad.

Los pasos generales que suelen seguirse en una subasta de energía son:

Convocatoria de la subasta: El organismo regulador, generalmente un ente gubernamental o una agencia de energía, emite una convocatoria pública para la subasta. Esta convocatoria establece las condiciones y los requisitos para participar en la subasta, así como los volúmenes de energía requeridos y los plazos.

Registro de participantes: Los interesados en participar en la subasta deben registrarse y cumplir con los requisitos establecidos, que pueden incluir aspectos técnicos, financieros y legales. Esto asegura que los participantes sean capaces de cumplir con los compromisos de suministro en caso de resultar ganadores.

Presentación de ofertas: Los participantes presentan sus ofertas en la subasta. Estas ofertas incluyen detalles como la cantidad de energía a suministrar, el precio ofertado y otros términos y condiciones. Es importante mencionar que las subastas pueden tener diferentes modalidades, como subastas de precios descendentes (donde los participantes compiten ofreciendo los precios más bajos) o subastas de precios ascendentes (donde los participantes compiten ofreciendo los precios más altos).

Evaluación de ofertas: Una vez cerrado el período de presentación de ofertas, se procede a evaluarlas. Esto puede implicar la verificación de la capacidad técnica y financiera de los participantes, así como el cumplimiento de los requisitos establecidos en la convocatoria. También se evalúan otros aspectos, como la contribución de las ofertas a la diversificación del suministro energético y la promoción de fuentes renovables.

Adjudicación de contratos: Con base en la evaluación de las ofertas, se adjudican los contratos de suministro a los participantes que hayan presentado las mejores ofertas. Los contratos pueden tener una duración establecida, generalmente a largo plazo, para asegurar la estabilidad y la planificación en el suministro de energía.

Ejecución de los contratos: Una vez adjudicados los contratos, los ganadores deben cumplir con los términos y condiciones establecidos. Esto implica desarrollar y operar las instalaciones de generación necesarias para suministrar la energía comprometida. Los participantes también deben cumplir con los estándares de calidad, seguridad y sostenibilidad establecidos por las regulaciones vigentes.

Seguimiento de la subasta: Las autoridades regulatorias supervisan el cumplimiento de los contratos y pueden imponer sanciones en caso de incumplimiento. Además, se realizan controles y auditorías periódicas para garantizar la transparencia y la integridad del proceso de subasta.

Primera subasta del European Hydrogen Bank: arranque con ambición y aprendizaje

La primera licitación organizada por el European Hydrogen Bank bajo el marco del Fondo de Innovación de la Unión Europea fue un éxito cuantitativo y cualitativo. Convocada en 2023 y resuelta a finales de noviembre de ese año, atrajo 132 ofertas procedentes de 17 países europeos, con una demanda de financiación muy superior al presupuesto disponible (unos 800 millones de euros), lo que evidenció el fuerte interés del sector por este vector energético.

De entre todos, siete proyectos fueron adjudicatarios, obteniendo cerca de 720 millones de euros en primas por la producción de hidrógeno renovable durante un periodo de diez años. La capacidad global de electrólisis asociada a estos ganadores alcanzó alrededor de 1.5 gigavatios (GW) Esta cantida de energía es suficiente para producir 1,58 millones de toneladas de hidrógeno verde.

Los precios adjudicados por kilogramo de hidrógeno se situaron en un rango competitivo. Son precios mucho más bajos que los costes teóricos, por lo que se entiende que hay una acercamiento realista entre costes de producción y valor de mercado.

Segunda subasta de la European Hydrogen Bank: consolidación y dominio español

La segunda edición de la subasta, cerrada en 2025, confirmó la pujanza del sector y consolidó el interés por el hidrógeno renovable en toda Europa. Esta convocatoria recibió 61 ofertas provenientes de 11 países, incluyendo ocho proyectos enfocados al sector marítimo, un nicho emergente para el uso de hidrógeno como combustible de bajas emisiones.

La Comisión Europea adjudicó un total de 992 millones de euros de apoyo a 15 proyectos seleccionados. Según estimaciones comunitarias, podrán generar en torno a 2,2 millones de toneladas de hidrógeno renovable en diez años y evitar alrededor de 15 millones de toneladas de emisiones de CO₂.

En este reparto, España destacó con fuerza: ocho de los quince proyectos elegidos tienen su ejecución prevista en territorio español, recibiendo más de 292 millones de euros, la mayor cuantía entre los Estados miembro beneficiarios. Este liderazgo no solo confirma el dinamismo industrial español, sino también su posición estratégica dentro del mercado europeo de energías limpias.

La subasta de hidrógeno del Innovation Fund en 2026

El impulso no se ha detenido en 2025. A comienzos de 2026 se dieron a conocer los resultados de la subasta IF24, en el marco del Innovation Fund de la Unión Europea, centrada nuevamente en la producción de hidrógeno renovable. En total seis proyectos adjudicatarios han firmado ya los acuerdos de subvención por 270,6 millones de euros, con apoyo tanto a producción terrestre como a aplicaciones vinculadas al transporte marítimo.

¿Por qué se realizan subastas de hidrógeno?

La subasta de hidrógeno emerge como una herramienta clave para incentivar la producción y reducir la brecha económica entre el coste de producción. Es necesaria para afrontar la disposición actual de los consumidores a pagar en un mercado donde el hidrógeno no renovable sigue siendo más económico.

La subasta del Banco Europeo de Hidrógeno proporciona incentivos financieros y establece un marco regulatorio. Esta iniciativa contribuirá de manera sustancial al florecimiento del mercado de hidrógeno renovable en Europa. 

Este respaldo financiero se extiende por un máximo de 10 años. Una vez que los proyectos hayan formalizado sus acuerdos de subvención, deberán iniciar la producción de hidrógeno verde en un plazo de cinco años.

Garantizando la igualdad

Para evitar la fragmentación en las etapas iniciales del mercado europeo del hidrógeno, se establece la prohibición de acumulación con otros tipos de ayuda de los Estados miembro participantes. Esto busca garantizar la igualdad de condiciones para todos los proyectos, independientemente de su ubicación geográfica, y reducir los costes administrativos asociados con los planes nacionales de apoyo al hidrógeno.

Mecanismo de Subasta de hidrógeno como servicio

Los Estados miembro podrán financiar proyectos que hayan participado en la subasta pero no hayan sido seleccionados para recibir apoyo del Fondo de Innovación. Esto se logrará mediante el mecanismo de «subastas como servicio» del Banco de Hidrógeno. Esto permite a los Estados miembros otorgar financiamiento nacional a proyectos adicionales en su territorio sin la necesidad de realizar una subasta de hidrógeno separada.

Habrá más subastas de hidrógeno

La iniciativa comunitaria nace como respuesta a los subsidios multimillonarios que han anunciado otras potencias como Estados Unidos y China para sus propias industrias verdes. Unas ayudas que, por su intensidad y por discriminatorias, podrían distorsionar la competencia en el mercado, relegando a los fabricantes europeos en la carrera por liderar la producción y el transporte de hidrogeno verde.

La Comisión Europea afirma en la propuesta que a esta subasta piloto podrían seguirle otras, no solo vinculadas a la tecnología del hidrógeno. La Comisión considera extender el nuevo mecanismo competitivo de subastas para aumentar la fabricación de componentes para la energía eólica, solar, baterías y electrolizadores.

primera subasta de hidrógeno en la UE