El hidrógeno rosa es el hidrógeno producido por electrólisis alimentada con electricidad nuclear. Actualmente, se encuentra en una fase claramente pre‑comercial. Existen unas pocas plantas en operación continua. Hay acuerdos comerciales pioneros y varios demostradores a escala MW, pero no hay todavía producción masiva ni cadenas de suministro consolidadas. Su peso en el volumen mundial de hidrógeno en estos momentos es marginal. Aunque la combinación de repunte de la energía nuclear, necesidad de hidrógeno bajo en carbono firme, y nuevos incentivos (como el crédito fiscal 45V en EE. UU. y la ofensiva pro‑nuclear de Francia en la UE), está situando el hidrógeno rosa como uno de los vectores de crecimiento más estratégicos para países con parque nuclear existente.

La tecnología de base de electrólisis acoplada a centrales nucleares es madura, pero el modelo de negocio y el marco regulatorio siguen en construcción. Las previsiones de mercado apuntan a un crecimiento rápido a partir de 2027–2030. Se parte desde una base muy pequeña, impulsado sobre todo por proyectos piloto ligados a reactores existentes y estudios de integración para futuros pequeños reactores modulares (SMR) y reactores avanzados (HTGR, VHTR).

¿Qué es el hidrógeno rosa?

Existen numerosos colores de hidrógeno, que sirven para identificar la energía necesaria en su producción, y por tanto, su nivel de contaminación a la atmósfera. El hidrógeno rosa tiene la singularidad de emplear energía nuclear en su proceso de producción. En la práctica internacional se manejan varios “colores” de hidrógeno nuclear:

Hidrógeno rosa: producido por electrólisis convencional (PEM, alcalina, AEM, etc.) utilizando electricidad procedente de una central nuclear. Es el caso más relevante hoy (acoplable a reactores actuales).

Hidrógeno rojo o púrpura: producido usando calor de alta temperatura de reactores avanzados para termólisis o ciclos termoquímicos, o combinaciones de electricidad y calor. Está aún en fase de I+D y demostración en laboratorio o planta piloto.

En el debate político y regulatorio suele hablarse de “hidrógeno nuclear” como categoría genérica. El hidrógeno rosa es, de facto, el subconjunto comercialmente más cercano al mercado, porque usa tecnologías de electrólisis ya industrializadas y puede conectarse a la flota de reactores existentes.

El nivel de madurez del hidrógeno rosa

Desde el punto de vista técnico, producir hidrógeno con electricidad nuclear no plantea retos fundamentales de proceso. Las técnicas principales son:

electrólisis de agua a baja temperatura (PEM, alcalina) alimentada desde la central nuclear;

electrólisis de vapor a alta temperatura (solid oxide / HTE) y, en el futuro, ciclos termoquímicos con calor de reactores avanzados.

Existen numerososo estudios internacionales (de fuentes como IAEA, IEA, WNA) que muestran que un solo reactor nuclear de 1.000 MW podría producir del orden de 150.000–200.000 t/año de hidrógeno. El rango de producción depende de la eficiencia de la cadena electrólisis‑balance de planta.

La madurez tecnológica (TRL) es alta en electrólisis acoplada a electricidad nuclear. Se trata de la misma electrólisis ya usada con las energías renovables. Los principales retos son económicos, de integración de sistemas y regulatorios, no de viabilidad físico‑química.

Producción de hidrógeno rosa

El hidrógeno rosa está limitado a unos pocos sitios y volúmenes del orden de kilos/toneladas por día, frente a los ~95 Mt/año de hidrógeno global mayoritariamente fósil. Los proyectos más destacados de este tipo de tecnología se encuentran en:

Oskarshamn (Suecia)

Desde los años 90 el emplazamiento produce hidrógeno con un electrolizador alcalino alimentado por la central nuclear para consumo interno. Tras el cierre de dos reactores, el excedente se vende a Linde Gas bajo el que se considera el primer contrato comercial de hidrógeno producido con electricidad nuclear del mundo (2022). El acuerdo marca el paso de uso interno a suministro al mercado industrial.

Nine Mile Point (EE. UU., Nueva York)

Proyecto demostrativo del DOE con Constellation: un electrolizador PEM de 1,25 MW “behind the meter” arrancó operación en marzo de 2023, produciendo unos 560 kg/día de hidrógeno para las propias necesidades de la central (refrigeración, etc.). Es el primer caso en EE. UU. de hidrógeno producido directamente en una central nuclear con apoyo del programa federal.

Otros proyectos nucleares con electrólisis en EE. UU.

El DOE impulsa cuatro demostradores en centrales nucleares existentes (Nine Mile Point, Davis‑Besse, Xcel‑Bloom en Minnesota y Palo Verde en Arizona), centrados en probar operación flexible de electrólisis, usos internos y potencial de escalado.

Otro emplazamiento europeo mencionado por IAEA

El informe Nuclear Technology Review 2024 de la IAEA señala que en 2023 comenzó la producción comercial de hidrógeno mediante electrólisis de baja temperatura en otra central europea, sumándose al caso de Oskarshamn (Suecia) que inició producción comercial en 2022.