México avanza como actor relevante en la transición energética global mediante la ejecución de 24 proyectos estratégicos de hidrógeno verde. Estas iniciativas implican una inversión acumulada de 21.227 millones de dólares y se distribuyen en 13 estados del país. El objetivo principal es reducir las emisiones en sectores industriales intensivos, como la refinación de petróleo y la generación termoeléctrica en ciclos combinados.
Los proyectos buscan sustituir el hidrógeno gris —obtenido a partir de combustibles fósiles— por hidrógeno verde producido con fuentes renovables. Petróleos Mexicanos (Pemex) planea su integración en refinerías, mientras que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) prevé emplear técnicas de blending con gas natural en plantas de ciclo combinado. Para ello, se adquirirán turbinas compatibles con esta mezcla.
Se proyecta una producción anual de 196.707 toneladas de hidrógeno verde, además de 970.000 toneladas de amoníaco verde y 2,1 millones de toneladas de metanol verde y azul. Estos volúmenes serán posibles mediante la incorporación de 4.104 MW de capacidad instalada en fuentes solares y eólicas, reforzando así la infraestructura de energías renovables del país.
Además de contribuir a la descarbonización, estos desarrollos impulsarán la economía mediante la creación de empleo y la atracción de inversión extranjera. Según la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Movilidad Sostenible (AMH2), el mercado nacional del hidrógeno limpio podría alcanzar un valor de 4.000 millones de dólares en los próximos diez años.
Desde una perspectiva ambiental, el despliegue del hidrógeno verde permitirá reducir de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto es coherente con los compromisos internacionales de México en el marco del Acuerdo de París y sus metas nacionales de sostenibilidad.
Estrategia geográfica del hidrógeno verde en México
La distribución geográfica de los proyectos responde a criterios técnicos. Estados como Sonora, Yucatán, Baja California y Nuevo León presentan condiciones óptimas para generación renovable, gracias a su alta irradiación solar y disponibilidad de viento. Esta estrategia territorial busca maximizar el rendimiento energético y reducir costos logísticos.
La AMH2, integrada por más de 60 empresas, ha establecido acuerdos con entidades tecnológicas, energéticas y académicas para promover el desarrollo del hidrógeno limpio. Estas alianzas buscan facilitar el acceso a tecnología de punta, fomentar la investigación aplicada y acelerar la transferencia de conocimiento.
En el marco del Plan México, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció inversiones por 277.000 millones de dólares, de los cuales alrededor del 10% se destinará al desarrollo del hidrógeno verde y su cadena de valor.
Con esta hoja de ruta, México se perfila como un nodo estratégico en el mercado internacional de hidrógeno verde. El enfoque técnico, la magnitud de la inversión y la diversidad geográfica de los proyectos consolidan su potencial como referente en energías limpias en América Latina.







