Un dispensador de hidrógeno es un dispositivo clave en las estaciones de repostaje de hidrógeno, diseñado para suministrar este gas de manera segura y eficiente a vehículos que funcionan con pilas de combustible. Su función principal es transferir hidrógeno comprimido desde los sistemas de almacenamiento de la estación hasta los tanques de combustible del vehículo.

Las hidrogeneras son los lugares donde se instalan los dispensadores de hidrógeno. Estos son necesarios para abastecer de combustible de hidrógeno los vehículos, y los equipos industriales, como carretillas elevadoras con pilas de combustible.

Los componentes básicos de un dispensador de hidrógeno

Los elementos más destacados en un dispensador de hidrógeno son:

· Boquillas de dispensación: Diseñadas para adaptarse a las entradas de los vehículos. Utilizan conectores estandarizados según normas como ISO 17268.

· Compresores: Aumentan la presión del hidrógeno para garantizar un llenado rápido. Los vehículos suelen necesitar hidrógeno comprimido a 350 o 700 bar.

· Sistemas de enfriamiento: El proceso de compresión genera calor. Los dispensadores enfrían el hidrógeno antes de transferirlo, previniendo el sobrecalentamiento del tanque del vehículo.

· Sistemas de medición: Miden con precisión la cantidad de hidrógeno dispensado, similar a los surtidores de combustible líquido, y calculan el coste.

· Válvulas de seguridad: Garantizan el corte inmediato del flujo si se detecta alguna anomalía.

 El funcionamiento

Hay cuatro aspectos claves para entender el adecuado funcionamiento del dispensador de hidrógeno, y estos son:

1.- Preparación: El conductor conecta la boquilla del dispensador al puerto del vehículo. Los sistemas de seguridad verifican el sellado hermético.

2.- Compresión y Enfriamiento: El dispensador ajusta la presión del hidrógeno a los niveles requeridos y lo enfría antes de la transferencia.

3.- Llenado: El hidrógeno fluye desde los tanques de almacenamiento de la estación hacia el vehículo, controlado por sistemas electrónicos que garantizan un llenado seguro y rápido.

4.- Finalización: Una vez lleno, el sistema corta automáticamente el flujo y el conductor desconecta la boquilla.

Aspectos a vigilar en un dispensador de hidrógeno

Los aspectos a controlar en una hidrogenera son muchos, pero hay tres que destacan sobre la media.

· Control de la presión: Evitar picos de presión que puedan dañar los tanques del vehículo o causar fugas.

· Compatibilidad de materiales: El hidrógeno puede fragilizar algunos metales, por lo que los componentes del dispensador deben ser resistentes a este fenómeno.

· Seguridad y normativa: Los dispensadores deben cumplir estrictos estándares internacionales para prevenir accidentes.

Dispensador de hidrógeno en Galicia

El primer dispensador de hidrógeno verde de Galicia, y está aprobado en el puerto de Vigo. Será de acceso público y para el mismo está reservada una inversión de 6,5 millones de euros. Ocupará unos 700 metros cuadrados en el área portuaria de Bouzas y servirá para generar, almacenar y comercializar esta energía renovable.

El dipensador de hidrógeno ha ganado la convocatoria de Proyectos Pioneros y Singulares de hidrógeno verde, y está subvencionado con 2,4 millones de euros. Está enmarcado en el proyecto Julio Verne, que forma parte de la estrategia de economía azul sostenible de la Autoridad Portuaria de Vigo.

Para producir el combustible de hidrogeno empleará, en su primera fase, un electrolizador alcalino de 1,4 megavatios de potencia alimentado por energías renovables. En este punto, el dispensador será capaz de generar 570 kilogramos diarios de hidrógeno verde, más de 200 toneladas al año. Según estimaciones del Puerto, sería capaz de generar el repostaje de «unos 400 camiones pesados».

El primer punto de hidrógeno verde de acceso público está destinado al transporte pesado por carretera, transporte marítimo y consumos industriales. Las empresas de hidrógeno participantes son: Soltec Ingenieros, la empresa Quantum DPI Group y la multinacional hispano-nipona Univergy, con oficinas en Vigo. 

Cerceda: una central de generación de hidrógeno verde en Galicia

Reganosa, Naturgy y Repsol, son las empresas que impulsarán la construcción de una planta para la producción de hidrógeno verde en los terrenos de la antigua central térmica de Meirama (Cerceda). Esta central de energía será alimentada con energía 100 % renovable.

El último proyecto de hidrógeno verde en Galicia tiene una potencia inicial de 30 megavatios (MW). Esta irá aumentando a medida que se vayan terminando las distintas fases del complejo, hasta alcanzar los 200 MW. Esta energía servira para abastecer la industria local y, entre otras fábricas, a la refinería de Repsol en A Coruña.

Su objetivo inicial es fabricar 4.000 toneladas de este combustible al año en su primera etapa. El proyecto ambiciona alcanzar una capacidad final de 30.000 toneladas anuales. Así Galicia se une a la estrategia de hidrogeno verde para descarbonizar la industria local.

Además, el proyecto contempla inyectar hidrógeno en red de gas natural y poder utilizarlo también en el terreno de la movilidad. Este proyecto permitirá acelerar la introducción del hidrógeno en sectores como el energético, el industrial o el transporte.

La puesta en marcha del proyecto de hidrógeno verde en Galicia

Se estima poner en marcha la fase inicial del proyecto en el 2025. Este plazo supone una solución para todas esos consumidores industriales que necesitan descarbonizar sus procesos y fábricas, pero tienen difícil su electrificación.

La importancia del proyecto de hidrógeno verde en Galicia

Este tipo de proyectos de energía de cero emisiones, pretende posicionar a Galicia como un referente a nivel mundial en la producción, distribución y consumo de hidrógeno renovable. Con estas actuaciones se busca potenciar el crecimiento económico de la región. Esta apuesta por el hidrógeno verde promoverá la creación de empleo estable y la formación de profesionales de alta cualificación.

Las ayudas aprobadas

Hay aprobada una subvención de 32 millones de euros para apoyar el despliegue de tres nuevas plantas de producción de hidrógeno verde en Galicia. Se han adjudicado 24 millones para el proyecto de Reganosa y EDP en As Pontes. Otros 5,2 millones para la planta de metanol renovable de Iberdrola y Fores en Caldas y otros 2,5 millones para el proyecto Julio Verde, del Puerto de Vigo.