Aquaterra Energy, ha presentado esta semana una solución diseñada para reducir costes y optimizar tiempos en las actividades de abandono de pozos. Esta iniciativa tiene como objetivo facilitar el almacenamiento submarino de hidrógeno y apoyar proyectos de captura y almacenamiento de carbono (CCS).
La compañía ha puesto en marcha servicios de reutilización de pozos heredados. Su innovador sistema se denomina: RAF Recoverable Abandonment Framework, y la patente está en trámite. Este sistema está dirigido a pozos marinos que atraviesan yacimientos de petróleo, gas o acuíferos salinos, con el fin de reutilizarlos para el almacenamiento de CO₂ o hidrógeno.
La empresa británica está especializada en soluciones de ingeniería energética en alta mar ha abordado el reabandono de pozos heredados, particularmente en proyectos de CCS y almacenamiento de hidrógeno. Los pozos situados bajo el lecho marino presentan riesgos de fuga, y las técnicas convencionales, como la perforación de pozos de alivio, son poco prácticas en aguas poco profundas o cuando el azimut y la profundidad del pozo son desconocidos.
Soluciones para reutilizar pozos marinos para almacenar hidrógeno
Los métodos tradicionales de excavación, que implican la retirada de grandes volúmenes de material, a menudo no logran aislar efectivamente la carga de gas en pozos comprometidos, lo que afecta la eficacia técnica, la seguridad ambiental y el cumplimiento normativo.
Para superar estos retos, Aquaterra Energy emplea tecnologías avanzadas de prospección del lecho marino y del subsuelo. Los pozos marinos para almacenar hidrógeno necesitan técnicas de tratamiento de imágenes, marcado y etiquetado de pozos. Estos enfoques permiten identificar y localizar con precisión pozos antiguos, asegurando un proceso de reabandono más seguro y eficiente.
El RAF puede ajustarse con precisión a la posición del pozo, permitiendo la instalación de conductos bajo el lecho marino para su reconexión y reabandono mediante un sistema de amarre vertical. Según la empresa, el RAF distribuye las cargas ambientales, axiales y laterales causadas por la acción de las olas hacia la estructura y el lecho marino circundante, protegiendo los componentes del pozo heredado, que pueden estar corroídos o fatigados.
El RAF es una estructura modular diseñada para su uso repetido en varios pozos, adaptable a diferentes condiciones del lecho marino. Puede ser enviada internacionalmente o transportada por carretera para su ensamblaje en muelles, facilitando su implementación.
Esta solución permite adaptar pozos marinos para almacenar hidrógeno, que antes se consideraban inviables. Esto reduce el coste hasta un 80%, lo que equivale a un ahorro de entre 18 y 20 millones de libras por pozo.







